La expiacion y los Milagros

La expiacion y los Milagros

El maestro Jesús esta a cargo de la expiación y él nos ofrece cancelar todos los errores si tan solo nos esforzamos por no aceptarlos en nosotros mismos ni en los demás.

Cada uno tenemos en sí el poder de obrar Milagros, y la vida esta diseñada para poner en práctica esta facultad. No estamos conscientes de este hecho y es parte del plan venir a esta tierra a recordarlo y hacerlo realidad.

Hemos creído que los Milagros son una posibilidad de profetas y sabios, pero de ninguna manera creemos que personas normales y comunes como nosotros podamos lograrlo a cada instante. Es por ello que fue necesario que nuestro hermano Jesús nos mostrará con hechos lo que podemos llegar a lograr, él nos lo dijo, que cada uno podría hacer lo que él hacía y mucho más.

El primer y gran paso para lograr ser un obrador de Milagros es renunciar al juicio, renunciar a ver errores en todas partes y en todos nuestros hermanos. Este acto voluntario y conciente es el que envia la señal al maestro Jesús para que él los cancele y los transforme en un milagro, de esto se trata la expiación.

Cómo podemos cambiar la forma de percibir nuestro entorno tan drásticamente? Recordando que estamos aquí para aprender y desarrollar el amor, y que el amor es todo lo que es, y que Dios es amor, y que nosotros somos parte de ese todo, por lo tanto no estamos separados de nuestros hermanos ni de Dios.

Si aclaramos esta idea en nuestra mente, nos damos cuenta que todo lo que hace una parte del todo afecta al todo; lo que hacemos a nuestro hermano lo hacemos a nosotros mismos y viceversa.

Entonces, lo que cada uno de nosotros hacemos, sea considerado positivo o negativo nos va a afectar a todos. Esto queda muy claro cuando los líderes toman decisiones que afectan a la masa, pero no lo vemos a pequeña escala, aunque es lo mismo.

Estamos creciendo y evolucionando como una gran unidad, porque somos una gran unidad. Si logramos comprender lo que abarca el todo, veremos que todo lo que percibimos en nuestra realidad es parte del todo, y no es ni bueno ni malo, mas bien se trata de un medio para aplicar nuestro libre albedrío y escoger el amor.

Escoger el amor, es aceptar el todo, y dejar que Dios juzgue lo suyo, que es el creador y la fuente de todo. Para nosotros que somos parte de ello, solo nos corresponde vivenciarlo, cuando lo juzgamos estamos juzgándonos a nosotros mismos. Percibir de este modo nos libera, pues podemos permitirnos ser, sin autocríticas y dejar ser sin criticar.

Si deseas ser un obrador de Milagros basta con tomar la decisión y esforzarte por practicar este conocimiento a cada momento. En la medida que lo hagas, poco a poco alcanzarás la convicción, porque la convicción viene con la práctica. “No nos dejes caer en tentación” significa reconocer nuestro error y abandonarlo. El único error que podemos cometer es ser vulnerables a las distorsiones de los demás y juzgarlos en vez de bendecirlos. Bendecirlos es entregarlos a la expiación, que equivale a entregarlos a nuestro hermano Jesús, que se encargará de cancelar el efecto del error para poner en su lugar un milagro que sana a nuestro hermano y con ello sana a la familia, a la que todos pertenecemos.

No podemos ascender solos, necesitamos lograrlo a través de nuestros hermanos, porque ellos nos muestran quienes somos, nos muestran nuestra divinidad por medio de los frutos que recibimos a través de ellos.

No podemos experimentar la paternidad solos, ni ser hermanos solos, ni ser amigos solos, ni ser ciudadanos solos, ni ser hijos solos. Somos un todo y lo que hacemos al todo lo hacemos a nosotros mismos.

Que el espiritu santo nos asista para escoger el amor y aprender a ser obradores de Milagros.

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