Como escapar de la oscuridad

Como escapar de la oscuridad

La oscuridad es la falta de luz, es la carencia, y no existe.

Cada uno tiene la oportunidad de escoger que quiere sentir y como quiere vibrar, si en amor o en miedo. El amor es todo lo que es, es Dios, por lo tanto escoger el amor es escoger la luz y la abundancia. El miedo por su lado, es parte del todo lo que es, pero implica una falta de luz, por lo tanto una carencia y la ilusión que nos permite activar el libre albedrío.

Saber que la oscuridad es una herramienta de crecimiento, nos pone en control de ella. No somos víctimas, ni estamos a merced de la oscuridad, somos nosotros quienes escogemos su camino. El camino de la oscuridad nos lleva al mismo destino, pero con dolor y dificultad. La oscuridad esta disponible, solo para mostrarnos la bondad de la luz, para empujarnos a buscar algo mejor, y cuando ya no la necesitamos sale de nuestra vida. Es cuando nos hemos ganado la luz.

Para escapar de la oscuridad, primero tenemos que reconocerla y esto se logra a través de la experiencia. Vivir en carne propia la carencia y el dolor nos brinda la visión que se necesita para discernir y para ser compasivos con nuestros hermanos.

La compasión es vital, es una comprensión vivida del dolor, esta nos permite liberar a los demás del juicio y la crítica que esta siempre lista para surgir, por lo tanto nos facilita vivenciar un estado propicio para los milagros. Un estado de amor.

Los milagros se dan en una mente que esta lista. Esta es una mente que escoge la luz, y como nuestra programación humana egótica tiende por naturaleza escoger la oscuridad, es una labor de voluntad personal tener una percepción correcta y escoger lo que deseamos en nuestra vida, miedo o dolor.

La oscuridad es una visita que llega siempre y sin invitación, pero no puede entrar si la puerta esta cerrada, es responsabilidad personal mantenerla de ese modo.

Vivimos en una dimensión que nos proporciona luz y oscuridad para nuestro propósito divino, y el espíritu santo es el encargado de restablecer automáticamente la luz cada vez que lo solicitamos. Es la garantia de la luz.

Cada vez que estés confuso puedes orar: Espíritu santo restablece la luz en mi mente. El maestro Jesus es el director del plan divino de luz, y nos asegura un cuidado y asistencia personalizada con solo pedirle. El no puede intervenir en nuestro libre albedrío, pero si nos llama constantemente para que retornemos a la verdad.

Tambien puedes orar: Cristo, piensa por mi. En última instancia, todo miembro de la familia tiene que retornar, no hay otro destino, el final del camino es el mismo, la elección es como llegamos, si con dolor o con alegria. El espíritu verdadero mora en cada uno con su abundancia y su poder, pero la mente humana puede escoger a quien servir, el único límite es que no puede servir a dos amos. Si tomamos control del poder de nuestra mente y la enfocamos donde queremos, puede convertirse en el medio a través del cual el espíritu se activa y nos lleva por rumbos de amor.

Si no estamos consciente de esta importante función de la mente, esta escoge involuntariamente y nos somete al control tirano del ego, que equivale al temor, carencia y dolor.

Si te das cuenta que no estas, ni eres un participante solitario de la vida, que no se espera que resuelvas todo solo, y que cada actitud y elección que tomes será el indicador de lo que recibiras, entonces practica este curso y acepta la expiación que te garantiza la corrección de tus errores y el de tus hermanos.

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