Las recompensas de Dios

Las recompensas de Dios

27 de abril

El cuerpo es el hogar que el ego ha elegido para si…..

Sin embargo odia al cuerpo porque no lo considera lo suficientemente bueno para ser su hogar…

Pensamos que somos esta suma de mente-cuerpo con la que nos hemos identificado desde que nacimos, sin embargo, desde que nacimos, nos han enseñado como pensar, o mas bien que no pensemos porque el sistema ya pensó y decidió por nosotros, entonces nos han enseñado a obedecer.

Por otro lado nos han dicho que somos este cuerpo que poseemos, que tenemos que cuidarlo, alimentarlo y controlar sus apetitos e impulsos, en definitiva, que el cuerpo puede ser muy negligente e inseguro cuando lo dejamos actuar.

En definitiva, nos hemos pasado la vida aprendiendo a creer que somos algo que no es del todo aceptable y que no podemos dejarlo libre por su cuenta. Hemos aprendido a andar intranquilos y a la defensiva, hemos aceptado como lo mas propio y seguro, la mente con todo su mecanismo de protección (la suma de experiencia, astucia y costumbres sociales) y nos hemos alejado cada vez mas de lo que verdaderamente somos.

Como el plan evolutivo lo ha previsto, se ha asegurado igualmente de llevarnos de regreso al hogar materno, donde encontraremos la verdadera identidad, y para ello ha designado al Espíritu Santo y la expiación.

Cuando nos cansamos de este conflicto, mente –cuerpo y hemos llegado al punto de soledad que nos agobia, sin nadie en quien confiar que sea realmente un aliado aceptable, mejor que nosotros mismos, es que por fin estamos listos para abrir la puerta a la verdadera búsqueda de Dios, la búsqueda interna.

Esta cita interna, equivale a silenciar a tu ego. Desechar sus sugerencias, comenzando por tu hermano, vale decir dejar de juzgar a tsu hermanos, a la filiación (la familia humana) por muy imperfecta que te parezca, y dejar fluir al amor y su caridad. Poco a poco en tu oración y comunicación intima, te vas acercando a tu dios, al verdadero señor Dios de tu ser, y el te llena de su espíritu, el que te permite reaprender el amor.

Con este amor, que comienza a invadirte desde tu interno, la vida toma otro color y poco a poco el dolor comienza a abandonarte.

Es mas eficaz aprender a base de recompensas que a base de dolor….

Esto le enseña a asociar su infelicidad con la ausencia de lo que deshecho, y lo opuesto a la infelicidad con su presencia. Comenzara a desearlo gradualmente a medida que cambie de parecer con respecto a su valor. Te estoy enseñando a que asocies la infelicidad con el ego y la felicidad con el espíritu.

Esa es la forma de penetrar en el amor, en la alegría de vivir, en la abundancia, dejándose guiar por el espíritu que el maestro dejo a nuestro servicio, ahí esta para llenarnos y contenernos, para mostrarnos e iluminarnos, solo hay que darle la oportunidad y dejarlo actuar por nosotros, entregarle el mando y nuestra total confianza.

Sigues siendo libre de elegir, mas a la vista de las recompensas de Dios, puedes realmente desear las recompensas del ego?.

4 comentarios en «Las recompensas de Dios»

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